domingo, 8 de enero de 2017

«Los revolucionarios de la CUP son como ‘pastorets’»

Sisa es un gran tipo. A Gran Uribe siempre le gustó lo que hacía, a pesar de que su voz no era la de Josep Carreras precisamente, o quizá por eso. Muy en particular, Qualsevol nit pot sortir el sol y todo el doble LP La Catedral, discos que G.U. guarda como oro en paño porque ahí está metidita la poesía entera.

Es un sujeto que fue muy incomprendido cuando decidió "hacer butifarra", coger los bártulos y marchar a Madrid, donde contactó con Sabina, Krahe —buena gente— y se puso a cantar boleros (bastante mal, por cierto). Ahora está ya en un momento de serenidad y ve las cosas con un distanciamiento absoluto, como quien mira por la ventana, cosa que hace con frecuencia. Pero el hombre ha tenido ánimo suficiente como para sacar nuevo disco (ya hace falta valor para eso) y, con ese motivo, responde a unas preguntas que le hace Luis Hidalgo en una buena entrevista. Seleccionamos un trozo:

P: Sin planes de futuro.....
R: En efecto, estoy pensando qué hacer. Y me es igual, estoy tranquilo y seguro, a gusto conmigo mismo, como no me había encontrado jamás. Estoy incluso punky, ¿y si no hay futuro? pues me es igual. Y si hay, ya llegará.

P: ¿No se siente como un eremita?
R: Un poco sí, sí, pero me es igual. Ahora puedo estar horas mirando por la ventana y no me provoca desazón, no tengo necesidad de buscar cosas fuera… estoy viviendo un momento dulce.

P: ¿Alguien le había explicado que hacerse mayor podía ser eso?
R: No, ni puta idea. Pero sé que la vida es un temporal que sacude la mísera barquichuela que tú pilotas creyendo poner proa a la Arcadia. Ahora sé que lo importante es no naufragar. Ya ni hablo de política, y no voto porque no sé a quién hacerlo.

P: Pero se apea en un momento interesante, pasan cosas hace unos años impensables. Se habla de copas menstruales, una alcaldesa quiere poner coto al turismo, hay utopías en marcha……
R: La revolución siempre es posible y siempre es imposible. Igual de aquí a tres años explota una revolución inesperada. Ahora sabemos que no sabemos qué puede pasar. Cuando era joven soñaba con que pasasen una serie de cosas, ahora ni sueño nada ni nada espero.

Jaume Sisa en su casa / JOAN SANCHEZ
P: ¿No será que la realidad ha sobrepasado sus delirios?
R: No, toda esta reciente política me produce ternura, porque veo que son gestos, no realidades. En el fondo estas proclamas no cambian la realidad. Barcelona es una ciudad devorada por el turismo y lo será cada día más y  los revolucionarios de la CUP son como pastorets, no tienen ni la decisión de salir a la calle a hacer un acto de fuerza, cosa que los anarquistas de los años 30 sí hicieron.

P: Igual es que el marco ha cambiado. Antes había esperanza, existía el futuro... hoy hay parlamentos, pero se puede trabajar y ser pobre a la vez. Igual no se puede hacer política como antes.
R: Es lógico que cuando nada hay la esperanza sea máxima. Puede que vayamos hacia atrás, pero partimos de un cierto nivel. Ahora un pobre puede tener una pantalla de plasma, móvil y coche, pero yo, que soy de familia humilde, no recuerdo tener nada en casa y toda la sociedad era pobre, y si nos situamos en los años 30 aún había más pobreza. Los obreros trabajaban 12 o 14 horas y eran pobres. Todos estos de la CUP y del 15 M me parecen gente bien intencionada, pequeños burgueses que no han pasado hambre, personas con formación.

P: Materialmente hacia adelante, espiritualmente hacia atrás.
R: No hemos avanzado nada, sólo oigo discursos vacíos, tópicos demagógicos… y se compran esos discursos sin saber cuánto cuestan. La independencia, por ejemplo, nadie dice lo que nos costará y encima nadie lo pregunta. Los catalanes sabemos que todo tiene un precio. Ningún catalán se embarcaría individualmente en un viaje sin preguntar cuándo llegará, y si el desayuno está incluido y el taxi pagado……Es muy curiosa esta dicotomía entre el catalán pragmático y el súper ego social catalán independentista propio de “lo queremos todo”. Hay tres formas de pagar el viaje, y ninguna de ellas es del agrado del catalán: que le toquen la cartera, que le toquen la cara o que le toquen el Barça.

P: ¿Y por qué cree que ha cuajado, por lo ilusionante de su sentido poético?
R: Exactamente, la independencia se ha convertido en una idea poética. La poesía llena los huecos de la realidad ordinaria y ayuda a sobrellevarla, pero en Catalunya se habla desde la poesía de la realidad ordinaria, que tiene otras leyes que se han de considerar. Un cantautor puede prometer la luna, un político no, y si lo hace, engaña. Los políticos nos han ocupado el espacio poético. ¿Por qué una gran parte del pueblo catalán ha comprado esta idea sabiendo que es imposible? Sin una guerra o una revolución esto de la independencia no es posible.

P: ¿No se desobedecerá?
R: No. Bueno, alguno sí lo hará, y cuando le caiga la primera hostia, todo el mundo a comer a casa y a la cama pronto que mañana abrimos la botiga. ¿Quiénes son nuestros héroes?: el sr. Esteve, el mossèn y el caganer... ¿se puede ir con esto a algún lugar? Por contra ¿qué héroes tiene España?, un loco que fue por ahí queriendo cambiar el mundo llamado Quijote. El sr. Esteve no salió de su tienda. España ha ido sin contemplaciones: si se ha tenido que expulsar judíos, matar moros y aniquilar indios, se ha hecho. En cambio aquí no, somos pacíficos y democráticos, aquí sangre no. La violencia nos repugna, y con razón, pero si lo que de verdad nos gusta es la “botiga”, la parcela y la parroquia, no nos quejemos, somos lo que somos y nos dan por el saco. Tomemos las armas, hagamos la guerra y si hemos de morir muramos, pero esto no nos sale hacerlo.



2 comentarios:

  1. "...los revolucionarios de la CUP son como pastorets, no tienen ni la decisión de salir a la calle a hacer un acto de fuerza, cosa que los anarquistas de los años 30 sí hicieron...."

    Tiene su explicación. Los revolucionarios de la CNT/FAI no tenían nada que perder.
    Eran asalariados. Jornaleros que trabajaban al coste diario, triados por la patronal a dedo y al día.

    Estos apesebrados, los de la CUP, están subvencionados por un cargo público, con 4 años de prebendas y a la espera, si se portan bien, de la puerta giratoria. ¿ A visto ud. a nuestro congresista David Fernandez ?, el mismo que se queja de las tropelías del Pujol y el mismo que le aparta la silla y se las acomoda y les va a buscar a la puerta para acompañarles a la sala para que se siente cuando la comparecencias de estos a la comisión de no se que. Pues a eso me refiero.
    Son el oximorón, los que hacen un sistema del antisistema.
    salut

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  2. O cuando con cara de "aquí estamos unos cuantos héroes" queman la foto del rey (no me gustan las monarquías, pero la hilera de CUPeros quedaba un tanto ridícula). Para las tonterías, sí, parece que digan a ver qué tendencia seguimos, que si quitar a Colón, que si abrimos los ayuntamientos el 6 de diciembre .... (acompañados por personas de otros partidos)...... Mientras que su intervención en cosas serias realmente nuevas y revolucionarias es dudosa. Debe de ser que en eso consiste el ser antisistema. MJ

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