martes, 17 de octubre de 2017

Cataluña ¡pide socorro!

Supongo que, quien más quien menos, habrán recibido ustedes vía WhastsApp un tremebundo vídeo de propaganda procesista titulado "Help Catalonia". A Gran Uribe no le ha agradado mucho, la verdad (parece rodado por la ínclita directora Isona Passola). Se diría que está bien surtido de falsedades y de una épica grandilocuentemente absurda. Pero reconoce que esta gente se mueve como pez en el agua en el ámbito de la propaganda, empezando por la televisión del Règim (TeVen3), que no parece que sea contrarrestada de manera suficiente, por suerte o por desgracia.

1. Goebbels visita la fábrica de la radio Volksempfänger /2. "Toda Alemania escucha al Führer con la Volksempfänger" /3. Familia ejemplar alemana
La propaganda siempre tiende a falsear y a intentar manipular las mentes. Las fotos que ilustran este texto son de 1938, cuando el ministro de Propaganda de Hitler, un sujeto apellidado Goebbels, descubrió la piedra filosofal del asunto y empezó a repartir aparatos de radio (la célebre Volksempfänger) a tutiplén para que se pudiera escuchar en familia la voz del Führer. Veinte años más tarde, Fraga invirtió un pastón en los famosos "teleclubs". ¿Con qué objetivo? ¡Ah!, se trata de una pregunta retórica, claro. Los gobiernos posteriores han practicado ese engaño, en mayor o menor medida.



Se atribuye a Maquiavelo la frase "el fin justifica los medios", aunque haya quien le otorgue procedencia jesuítica. Nuestro futuro President (o ex futuro President, vayan a saber) es un hombre religioso, que tiene buena relación con cardenales, obispos y mosséns, aunque no sabemos si coquetea también con jesuitas. El caso es que ese sujeto parece seguir la máxima de Maquiavelo, utilizando para ello todos los medios posibles, sean más o menos menos éticos, ya que el fin los justifica sobradamente. Y, de momento, de "garjola" (cárcel, para entendernos) nada de nada. Un tipo hábil.

La moral de Gran Uribe, a pesar de haber recibido educación jesuítica, rechaza esa máxima y se guía más por el sentido de la ética que recibió de su padre, el nunca suficientemente ponderado "Tirano". Y trapisondistas... pocos y lejos.

Infausta jornada del 20/9/2017 en Barcelona (una manifestación "pacífica", dicen)
Bueno, en fin, aprovechando que pronto empezarán a sonar las cacerolitas para apoyar que los "Jordis" promovieran el secuestro de los guardias civiles y el correspondiente destrozo de sus vehículos (arengando a la masa desde el techo de uno de esos coches desmochados) y, por tanto, rechazando que les hayan metido en la "garjola", G.U. les anuncia que mañana toma las de Villadiego (destino Lorca); desde allí intentará seguir en contacto con ustedes, si tienen a bien.

Además, aparte del sonido de las sartenes, está harto de helicópteros y avioncitos sobrevolando la ciudad, que le producen muy malas vibraciones. Para despedirse, les deja con la última joya de la propaganda procesista:


lunes, 16 de octubre de 2017

Emil Nolde y la "Lección de alemán"

La sutileza con la que aborda temas tan complejos, como es el caso del nazismo es, al modesto ver de Gran Uribe, uno de los mayores logros de "Lección de alemán", la novela de Siegfried Lenz de la que hemos hablado aquí otras veces. No es de lectura fácil, ojo. Hay que dedicarle tiempo, pero luego compensa el esfuerzo, al menos para este modesto lector.

En tiempos de ceguera, no hay nada más peligroso que mostrar lo que nadie quiere ver. Y el pintor que aparece en la novela, Max Ludwig Nansen, trasladaba a sus cuadros, entre otras cosas, el horror que se estaba viviendo y también los paisajes alemanes del entorno en que vivía, interpretados de una manera que no gustaba nada al régimen.

Paisajes de Emil Nolde
En efecto, no es de extrañar que en un régimen totalitario como aquel, a los pintores se les prohibiera pintar, para proteger la cómoda ceguera en la que se habían sumido los alemanes. Al parecer, el Nansen de la novela es un trasunto del pintor Emil Nolde (en realidad se apellidaba Hansen, como su pueblo natal), cuya obra fue considerada por los nazis como muestra del "arte degenerado" contrario a los ideales de la Gran Alemania. Recordemos que, pese a simpatizar con el Partido Nazi, a Nolde (1867-1956) le confiscaron en 1941 unos mil cuadros y le prohibieron seguir pintando.

Acuarelas de Emil Nolde

Pero el pintor Max Ludwig Nansen de la ficción, al igual que el Emil Nolde real, obviando la prohibición, siguieron pintando acuarelas a escondidas (es una técnica limpia, que dominaban a la perfección y que generaba menos "jaleo" en su taller que el óleo, bastante más invasivo). Son esas obras que se han dado en llamar "cuadros no pintados", aunque también se los ha catalogado como "invisibles", incluso en la misma novela).

Siggi es el protagonista de "Lección de alemán". Y es el padre de Siggi, policía de profesión, el encargado de confiscarle a Nansen las pinturas de los dos últimos años y de vigilar que el pintor, que es amigo suyo, cumpla con la prohibición de seguir pintando. Para ello, no dudará en utilizar al niño para que lo ayude en las labores de vigilancia. Para apoyar a su marido, la madre de Siggi dice, a propósito de los cuadros de Nansen:

Siegfried Lenz, Lección de alemán, Ed. Impedimenta (2016), pág. 194
Figuras de Emil Nolde

[Por cierto: desde la exposición en La Pedrera de principios de 1998, no ha vuelto por aquí Emil Nolde. Del catálogo de aquella están extraídas algunas de las imágenes. Ya sería hora de organizar otra exposición dedicada a él, aunque fuera incluyendo a otros "degenerados" pintores del expresionismo alemán. Amigos de la exiliada Caixa: ¡tomen nota!]

Conducir no significa conducirse

No inquietarse. No todo en la vida va a ser procés: hay vida después (esperemos). Parece ser que hay gente por ahí que vive mucho peor que en este país sometido, tal como nos explicaba ayer Héctor Abad.

Concretamente, y para que comparen ustedes: en Arabia permitirán, a mediados de 2018, ¡conducir  un coche a las mujeres! (aunque no sabemos si también "conducirse", eso será más difícil). Nos lo explica Juan José Millás en su comentario de la fotografía adjunta. Ha escogido bien el título: "Conducir no significa conducirse":

«A partir de junio del año que viene, las mujeres, en Arabia Saudí, podrán conducir. ¿Por qué a partir de junio de 2018 y no del miércoles próximo?, se preguntarán ustedes con razón. Para hacerse esperar. De este modo, se alimenta la idea de que la decisión resulta complicada. Una cosa es el decreto del bondadoso rey y otra su desarrollo. Podrán conducir, vale, ¿pero les será permitido ver por dónde van? La de la foto actúa un poco a ciegas, con la visión periférica más bien limitada. ¿Se habilitará, en fin, un vestuario especial para facilitar la visibilidad de las conductoras o seguirán expuestas a que el velo, en un movimiento involuntario, acabe por cegarlas del todo? ¿Podrán poner el aire acondicionado si hace calor y la calefacción si frío? Todas estas preguntas, desatinadas a primera vista, resultan pertinentes colocadas en el contexto saudí.

Fotografía de Amena Bakr (Reuters)
Otro asunto: ¿a nombre de quién estará el coche, quién figurará en el contrato del seguro? Ellas no, desde luego, puesto que no disponen de cuentas corrientes. Lo más probable, además, y dadas las limitaciones que se les imponen para viajar, es que no puedan ir solas dentro del coche. Deberá sin duda vigilarlas un hombre desde el asiento del copiloto. Muchas dificultades, como vamos viendo, para interpretar el decreto, de ahí que su puesta en marcha no sea una cosa de hoy para mañana. Y es que no es lo mismo permitir que conduzcan que permitir que se conduzcan. Para lo segundo, tendrían que dar un salto de dimensiones épicas desde la Edad Media, donde viven, a la Contemporánea, desde donde acabamos de leer la noticia».


domingo, 15 de octubre de 2017

¡También BIMBO!

[Redes sociales]

Héctor Abad alucina con lo que pasa por aquí

Héctor Abad
Héctor Abad Faciolince es un buen escritor y periodista colombiano; su padre fue asesinado en 1987 en Medellín tras denunciar la existencia de grupos paramilitares que cometían crímenes selectivos, ya saben de qué va el asunto. El hombre, que ha vivido de todo —absolutamente de todo— en los países de Centroamérica y del 'cono sur', ahora está pasando una temporada en Europa.

Por eso, porque ha vivido ese ambiente a diario en aquellos países, alucina cuando ve que mucha gente, incluso culta, piensa por estos lares que en este país se vive en una especie de sanguinaria dictadura que hay que abolir; en una especie de "Francoland" (como dice Muñoz Molina) plagado de los más sombríos estereotipos. Quizá es eso lo que le ha animado a escribir en su página web el artículo "Cataluña: Espejo roto", parafraseando el título de la novela de Mercé Rodoreda. Ayer lo comentaba en TV.



«Siempre me ha espantado la idea de lo difícil que es crear, construir algo, y lo fácil que es destrozarlo. Tiene uno una copa de cristal en la mano, hermosa en su fragilidad, íntegra, capaz de contener el vino o el agua y de mostrar, suspendida en el aire, los colores del líquido. Pero basta un descuido, una torpeza, un momento de rabia, para que esa copa se vuelva añicos. Y el proceso es casi irreversible: recomponer y pegar los pedazos de esa copa rota, poner en su lugar cada fragmento, cada astilla, es tan difícil que más vale ahorrar y pagar el trabajo de otra copa nueva.

Hay una gran novela catalana, de Mercé Rodoreda, "Espejo roto", Mirall trencat en el original. En ella se cuenta el proceso de construcción de una familia, de qué forma el amor y el bienestar crecen y se consolidan. Luego vienen los años, la decadencia, y sobre todo la Guerra Civil, y ese espejo se hace añicos, se vuelve ripio irremediable e imposible de armar. La España rota, dolida, resentida, que dejaron Franco y la Guerra Civil, vivió un lento y difícil proceso de sanación y reconstrucción que se llamó “la transición”, la ardua construcción de un sistema democrático en el que cupieran los comunistas, los socialistas, los descendientes del franquismo, de la falange, los vascos y los gallegos, los andaluces y los catalanes, los católicos y los ateos. En desacuerdo, pero sin matarse. El salto adelante que dio España desde la muerte de Franco, en 1975, es un camino asombroso de desarrollo y concordia.

Algo parecido puede decirse de Europa. Este curioso territorio que va desde el occidente de Rusia hasta el océano Atlántico, abigarrado de lenguas, de etnias, de pueblos, de migraciones e invasiones, se dedicó durante siglos, durante milenios, a hacerse la guerra. Con las dos guerras mundiales del siglo XX se llegó a las peores orgías de la muerte. Y de repente, como si hubiera ocurrido un milagro, los pueblos de Europa tomaron, como diría Borges, “la extraña resolución de ser razonables” y decidieron “olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades”. La construcción de la UE, del euro, del mercado común, de la libertad de movimiento, fue una especie de sueño realizado con un lento trabajo de muchos relojeros. No era una copa perfecta, pero era el vaso menos imperfecto que la política europea hubiera visto nunca: más de 70 años de paz, de crecimiento económico y de construcción de las sociedades más saludables, seguras y menos injustas que se hayan visto nunca. Todavía con injusticias y oprobios, sí, pero las menos horribles si se las compara con su propia historia y con el resto del mundo.

Esa copa tan difícil de construir, ese espejo en el que otras partes del planeta nos mirábamos como una imagen alcanzable y posible, empieza a resquebrajarse. Trump y Putin celebraron felices el odioso salto al vacío del Brexit. ¡Qué bien: Europa vuelve a sembrar la semilla de la discordia! ¡Qué maravilla! Y ahora Cataluña, como imitando a esos países centroamericanos que una vez fueron una sola copa, frágil y quebradiza, quiere separarse y apropiarse para sus solas élites de un trozo del espejo. ¡Qué dicha! ¡Los Mas y Puixdemont y Pujol serán llamados Presidentes de un Estado independiente! ¡Tendrán embajadas, himno y ejército! ¡Serán otro país con voto en la ONU!

Y para esto les han dicho a sus jóvenes (que no vieron la guerra ni vivieron la transición) que ellos viven en un país horrible. Que tener salud, educación, transporte, tranquilidad, una propia lengua que pueden hablar libremente, empresas, teatros, editoriales, librerías, bancos… que todo eso es basura. Que es un robo de España. Que hay que romper la copa, romper el espejo, y mirarse el rostro tan solo en el añico de su propio ombligo. Como Nicaragua, como Honduras, como El Salvador: ¡países pequeños, pero independientes! ¡Qué dulce sabe en la boca esa palabra: Independencia! Cuando les duela el estómago y vean que era veneno nacionalista, ¿quién va a pegar la copa?»

sábado, 14 de octubre de 2017

Forcano y la Barcelona de los 60

El Borne, los señoritos paseando a caballo por la Diagonal, los estibadores en manifestación, las zagalas leyendo, la laboriosa Barcelona del casco viejo, las Ramblas, las regladas demostraciones gimnásticas de los colegios de curas, los arrabales, la "canalla" asomada a las ventanas...

Nada se escapaba a la mirada atenta de Eugeni Forcano (1926), un fotógrafo absolutamente autodidacta que en 1960 comenzó a trabajar para "Destino" —con el apoyo de Néstor Luján y Josep Vergés—, una revista en la que colaboró  hasta 1974, así como en Seix Barral. Y, por cierto, ya que hablábamos ayer de Marsé y del poema que le dedicó Gil de Biedma ("Noche triste de octubre 1959"), añadir que colaboró con ellos en la revista Don. De ahí ha surgido la relación de ideas...

La Barcelona de Eugeni Forcano [clic para ampliar]

El Roto y "fundar un mundo nuevo"

Viñeta de El Roto (14/10/2017)

Políglotas: ¿han entendido al profesor Iglesias?

viernes, 13 de octubre de 2017

Calderón de la Barca y el panadero Bou

Fragmento del monólogo de Segismundo de "La vida es sueño" (1635)
Pedro Calderón de la Barca 
Hemos reproducido antes el hermoso poema de Gil de Biedma dedicado a Marsé. Y ya que nos pilla hoy en plan un poco lírico, este que ven ustedes sobre estas líneas es un fragmento del soliloquio de Segismundo, de "La vida es sueño", de Calderón de la Barca (1635), como ya habrán adivinado.

Les explico a ustedes. Gran Uribe compra todos los días el pan en Bou, en la plaza Rosés del barrio de Les Corts (BCN); hacen unos panes estupendos, además de los croasanes, empanadillas y, ya estos días, panellets. El dueño de esa cadena de panaderías es Josep Bou, un tipo singular, de gran personalidad y un declarado antiindependentista. Es bastante significativo que este panel que ven ustedes, con las palabras de Segismundo, lo tiene Bou como frontispicio en su tienda desde que se inauguró.

Encontramos en huffingtonpost una interesante entrevista que empieza con esta entradilla:

«Josep Bou tiene 12 apellidos catalanes. Y esta no es una comedia española. Más bien, se espera que no sea una tragedia. Josep es el hijo de Jaime, el fundador de las panaderías Bou, una empresa familiar que da empleo a más de cien trabajadores desde mediados del siglo pasado. Hace tres años que preside, además, Empresaris de Catalunya, una patronal que dio a luz para contrarrestar la mala imagen del procès sobre la economía regional».



Tiene mérito ese tipo, porque ayer uno de los discursos más embravecidos en la Plaza Catalunya, con motivo del 12 de octubre, lo pronunció precisamente él, en su condición de presidente de Empresaris de Catalunya. Acababa así:

«En las guerras hemos dado nuestra sangre y en la paz nuestro trabajo por España. catalanes, castellanos, todos españoles, levantad la frente, no giréis jamas, con orgullo y con decencia gritad conmigo ¡viva la libertad, viva la Constitución, viva el Rey, visca Catalunya, viva España!».

Gran Uribe ha ido hoy a comprar el pan un poco atemorizado por si ya habían empezado a hacerle boicot en el barrio, que, como saben, es muy procesista. Tontos serían, aunque ya lo están siendo hace tiempo. No había pintadas ni nada así, pero G.U. tampoco ha visto a casi nadie comprando, algo poco habitual. En fin, veremos...


Noche triste de octubre


                                                                                                                          A Juan Marsé


Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.

Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el dia, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.

En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.

Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno,

mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro,

árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.


Jaime Gil de Biedma



La Barcelona de Joaquim Gomis

El otro día hablábamos de la Ibiza que retrató Joaquim Gomis (1902-1991). Veamos algunas fotos suyas de Barcelona.

La Barcelona de Joaquim Gomis [clic para ampliar]

jueves, 12 de octubre de 2017

El balcón de la resistencia del carrer Balmes

El día en que el Banco de Sabadell anunció que se iba, dejaron de sonar cacerolitas por la noche. Ya era hora, porque llevábamos así desde después de la Diada. Un verdadero coñazo, al que respondió un grupo de resistentes de la calle Balmes, de Barcelona, poniendo a todo volumen el ¡Y viva España!, de Manolo Escobar, y el himno de la Guardia Civil.

Gran Uribe era más moderado: aprovechaba lo de las cacerolas para poner a toda potencia en su casa (no en el balcón) las músicas que más le gustan, algo que normalmente no puede hacer. Por ejemplo y sin ir más lejos... "Take it Easy", de Jackson Browne, interpretada por The Eagles; unos monstruos todos ellos. Una buena receta para tiempos convulsos.


El caso es que, días después, ese grupo resistente de la calle Balmes, encabezado por un un desprejuiciado gamberrete llamado Jaume, nos suministró un potente contrarrelato espontáneo. En efecto, organizó el mismo 10-O un referéndum en su balcón para decidir si podía salirse de su comunidad de vecinos, seguir con su bien ambientada fiesta particular y con 'la contrarrevolución de las sonrisas'. La cosa se está volviendo viral. Además tiene el buen detalle de acabar con aquella mítica canción de Sisa "Qualsevol nit pot sortir el sol". ¡Virgen del Amor Hermoso! ¡Cómo está el patio!



La Virgen del Pilar dice que... mejor se va a callar

Viñeta de Forges (12/10/2017)



miércoles, 11 de octubre de 2017

'Hay que quitarse el cráneo' (Valle Inclán dixit)

Lo escribió Teodoro León Gross hace unos días pero ahora vuelve a ser actualidad. La batalla de la comunicación la ganó el procés con ocasión de las cargas de la Policía Nacional y Guardia Civil, situadas en la encerrona de corregir lo que habían dejado de hacer los súbditos del "Major Trapero". Una operación desastrosa, ordenada por el ministro del Interior (Zoido, otro sujeto que debió de ser "el último de la clase", como dice Pedro Ruiz) con el beneplácito del señor Del Puro: 300 años gratuitos más de relato victimista.

Y los procesistas aprovecharon con habilidad la jugada, divulgando sin reparo alguno —en forma de 'bots' de twitter— imágenes antiguas, como las correspondientes a la represión de 2012 a los mineros en Madrid (tecleen en imágenes de Google: "hombre cabeza sangrando"), o incluso, las de heridos ¡por los mossos d´esquadra! cuando desalojaron sin piedad alguna la plaza de Cataluña en el 15-M. Todo eso lo hicieron pasar como si fueran fotos de votantes heridos con ocasión del 1-O. Por no hablar de la individua de los dedos rotos uno a uno.



Y ahora, como el gobierno de España no espabile, esa batalla de la comunicación la volverán a ganar, con ese embolic del "diálogo" (¿calendario de fechas del catexit, tal vez?) y la "mediación" propuesta por Puigdemont ayer.

Aparte del enteradillo Iglesias y la indocumentada Colau (dos infiltrados en la operación sabotaje del Estado), que ya se han apresurado a "comprar la moto", hay ya en Europa quien ha tragado el anzuelo, quizá porque no nos conocen del todo ("hem d´enganyar l´Estat" —decía el trilero Mas en 2013—): los paisanos de Gran Uribe siempre fueron buenos vendedores (también de motos, no es el caso de quien esto escribe) y por ahí pueden llegar a creerse esa trampa de la "mano tendida", una milonga destinada a echar la culpa de todo a Madrit. En cualquier caso, muchos no han entendido nada de lo que dijo (o dejó de decir) ese sujeto ayer. Habrá que explicárselo diciendo verdades y desmontando trampas.

Dice Teodoro León Gross en su artículo:

Imágenes tomadas de Google de la carga contra los mineros (2012) utilizadas ahora
«Hay imposturas formidables. Billy Wilder se asombraba del talento de los austríacos —"son gente brillante: lograron hacer creer al mundo que Hitler era alemán y Beethoven austríaco"— pero quizá haya más motivos para admirar el caso catalán: han logrado que el 1-O se percibiera como una rebelión democrática reprimida brutalmente por un Estado autoritario. Hay que quitarse el sombrero, o a falta de sombrero, como diría Valle-Inclán, quitarse el cráneoHan dominado el relato, esa batalla tan relevante en la sociedad líquida de la información, rentabilizando los errores del Gobierno de Rajoy. Incluso en la UE, donde no se engañan a pesar de las insidias nacionalpopulistas o del entorno Podemos, porque además asusta la secesión de una comunidad rica por ventajismo económico, al final nadie, literalmente nadie, deja de mencionar "la violencia". Es su triunfo.

[...] Sin ningunear los excesos, de los que se lamentan los policías enviados al matadero denunciando la mala planificación y la miopía del Gobierno al no prever su viralización, resulta evidente el oportunismo. La chica de los dedos falsamente rotos uno a uno es una metáfora. Pero esa violencia es la imagen global del 1-O. 

Ahora vuelven a ganar la mano del lenguaje. Situar el eje del debate en "mediación" para propiciar "diálogo" se suma a la impostura, al menos hasta regresar de la ilegalidad. Y quien domina el lenguaje domina el escenario. Como ha sucedido con fetiches retóricos como el "derecho de autodeterminación" o "un sol poble", el discurso de la mediación es clave. Equiparan Cataluña a conflictos como Colombia o Bosnia.[...] 

La batalla de la comunicación no determina el desenlace, pero es relevante. Y el Gobierno no solo ha cometido el error de creer que la ley hace innecesaria la política, sino además, algo imperdonable en el siglo XXI, la comunicación. Hay que recuperar la ley, pero también la iniciativa. Además de barcos de Piolín llenos de policías, hay que fletar una tropa de expertos en marketing político. Hay que exhibir la fuerza, sí, pero la fuerza de la comunicación».



Farruco... ma non troppo

Viñeta de Forges (11/10/2017)

martes, 10 de octubre de 2017

Marear la perdiz de nuevo

Gran Uribe es lerdo y, como tal, no es capaz de decodificar lo que se ha dicho hoy. ¿Hay declaración o no? Esperaremos a oír la voz de los expertos, pero su opinión es que si no es por el Banco de Sabadell y lo que vino después ("la pela")... tocaba → DUI directa, con todo lo que conlleva para los que no tienen los riñones cubiertos. Los exégetas dicen que la tenemos en diferido. Que se agarren fuerte en Europa porque el ministro plenipotenciario Raül Romeva les va a intentar visitar, día sí día no, intentando venderles la moto de la mediación y diálogo.

Lean el texto de Puigdemont, el nostre president, a ver si ustedes lo entienden:

«Llegados a este momento histórico, y como presidente de la Generalitat, asumo, al presentarles los resultados del referéndum ante todos ustedes y ante nuestros conciudadanos, el mandato de que el pueblo de Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república. Esto es lo que hoy hacemos con toda solemnidad, por responsabilidad y por respeto. Y con la misma solemnidad, el Govern y yo mismo proponemos que el Parlament suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos un diálogo sin el cual no es posible llegar a una solución acordada».

Bueno, pasen y vean, porque de esto no se disfruta todos los días: independencia no declarada formalmente por el Parlament pero ya autosuspendida por el propio president. Ahora toca marear la perdiz otra vez —"diálogo"— después de que esa gente ya firmara con gran boato (aunque se podría haber hecho en la cantina) un pomposo papel que no sirve para nada, y que no expresa lo que ese sujeto dijo en la tribuna, pero que queda muy bien. Por cierto, algunos de los firmantes de 'eso' —bastantes— ya tienen el dinero fuera de "casa nostra", a buen recaudo. G.U. cree  saberlo, no sin fundamento. Resulta curioso el asunto y los historiadores (y psiquiatras) del futuro tendrán un buen tema de estudio.

No sabemos si el gobierno de España hará bien en detener ahora esa chapuza aplicando artículos: está degradada por sí misma. Hay por aquí quien lo desea como tabla de salvación del procés. También hay quien está muy ufano de que en Europa les hayan seguido por TV, pero quizá eso les resulte un pelín contraproducente, porque allí no son todos tontos ni se chupan el dedo, y la imagen dada no parece demasiado homologable que digamos. Más bien resulta un poco penosa, al menos para la quebradiza sensibilidad de G.U.

[Tampoco es plato de gusto ingresar ya hoy en el trullo, ojo al dato].
.
Si tanto agrada la democracia y votar, elecciones regladas ¡ya!, opina Gran Uribe

Hoy es la 'boda de perlas' de G.U.

Estarse tranquilos; dice un vecino, que se autodenomina financer, que no va a pasar nada. Hoy es un gran día en casa de Gran Uribe, no en vano celebra el 30 aniversario de su boda con doña Perpetua. "Las bodas de perlas", las llaman. No sabe si es el mejor día para ir a celebrarlo con una cenita en un lugar tranquilo y tomar una copa de cava catalán, pero en fin, también se puede hacer otro día. Ayer, última jornada en Ibiza, aprovechó para darse una vuelta por el 'lugar de autos', la iglesia de Sant Jordi de ses Salines y pudo tomar un par de instantáneas con su teléfono.

Exterior iglesia de Sant Jordi de ses Salines (9/10/2017)
Interior de la iglesia de Sant Jordi de ses Salines (9/10/2017)
Con ellas quiere acompañar a dos de las muchas que hiciera en 1967 Joaquim Gomis (un monstruo) para ilustrar el libro "Ibiza, fuerte y luminosa", que editó Polígrafa, con texto de Josep Lluís Sert (otro monstruo), ¡ahí es na!
Iglesia de Sant Jordi de ses Salines (Joaquim Gomis, 1967)

domingo, 8 de octubre de 2017

Con "la pela" hemos topado

Vaya por delante que Gran Uribe va a decir las cosas que piensa de la manera más suavemente posible. Puede ser mucho más ácido, pero en un tema tan delicado prefiere la moderación, para no herir sensibilidades, faltaría más.

Esto no es ya una "fiesta de pijamas". La "revolución de las sonrisas" ha devenido en agriada mueca. La convivencia ejemplar se ha terminado. Nadie habla con nadie si intuye que piensa lo contrario. Se percibe miedo, furia y tristeza. Parece ser que las banderas del otro bando están empezando a perder el canguelo y ya ondean también en algunos balcones, según le cuentan a uno; mucho tiempo se han hecho esperar. La verdad es que, si repasamos la historia, pocas fronteras se han trazado sin sangre de por medio. Los caminos pacíficos a la independencia son bastante escasos. Ha habido más Yugoslavias que Escocias, para entendernos.



El caso es que el dinero ("la pela", o "el pastuqui") acaba de aterrizar en el debate y más de uno se ha quedado de piedra, como si eso hasta ahora fuera un asunto secundario ¡en Cataluña! Nos bastaba con que nos dijeran que España no nos robaría más, que llovería el maná del cielo y que comeríamos helado de postre cada día.

Al dinero no le agrada nada el follón, el desorden y por eso huye cagando leches; no quiere inseguridad, ni corralitos, ni nacionalizaciones. Los que lo tienen podrían haberlo dicho antes y quizá más de uno se hubiera bajado del trenet. Reaccionan tarde, porque esto se veía venir desde hace años, muy especialmente desde que Puigdemont, Junqueras y la CUP tomaron de forma irreversible el timón y pusieron a presidir el Parlament y a dirigir a la policía a otros dos fanáticos. Pero los empresarios prefirieron hacerse los suecos, por si acaso.

Y los primeros en apearse han sido los bancos, claro: "con las lentejas no se juega"; empezaba a haber retiradas masivas de capital, y algunos de los que lo sacaban para llevarlo a otro sitio eran, curiosamente, votantes del SÍ, varios de ellos conspicuos parlamentarios, según se dice. Después de los bancos, muchas otras empresas han hecho las maletas, sobre todo las que tienen la mayor parte de su negocio fuera. Los exportadores no se pueden permitir quedar detrás de una nueva frontera y no es agradable recibir dos requerimientos de Hacienda: la catalana y la española. Se acusa al gobierno de facilitar la huída; quizá sea un golpe bajo, pero también es cierto que nadie les está obligando a irse. Pueden quedarse, si son tan 'patriotas'. Junqueras le quita hierro al asunto y celebra que muchas se vayan "als països catalans", en lugar de a Madrit. Este es el nivel de nuestro futuro president. Y en las demás regiones, están que se frotan las manos de acoger a esas empresas, como es normal.

Y ahora, visto que "la pela" no solo no viene sino que se va, el Colegio de Abogados se saca de la manga un "Plan B" para salvar los muebles: la "mediación", una de las palabras de moda —la otra es "diálogo"—. [G.U. abre corchete:  "mediación" (internacional, del Papa, del abad de Montserrat, etc.): ¿por qué demonios? ¿qué pinta esa gente en todo esto? ¿para que se libren del trullo unos cuantos (presuntos) mangantes? ¿para que "el pastuqui" no se vaya? La ley está para cumplirse y sin ella no hay diálogo ni mediación que valgan ni empresa que aguante. Cierra corchete].

Bien, sigamos; ese ilustre Colegio lo hace a través de la pomposa "Comisión Independiente para la Mediación, el Diálogo y la Conciliación", compuesta en buena parte por veteranos jaleadores del procés. Gran Uribe cree que tendrá poco recorrido, aparte de liarla y marear la perdiz, y prevé que Puigdemont elegirá seguir los pasos de Companys, ya que ese oscuro e insensato sujeto necesita el martirio como agua de mayo. En fin, veremos el martes. A Gran Uribe ya le pillará en BCN, por desgracia, pero pronto se irá a Lorca, la tierra de doña Perpetua.


sábado, 7 de octubre de 2017

Ya se ve el final del túnel

Si se trasladan durante este otoño a Madrid (no es mala opción), no olviden visitar la exposición de un magnífico dibujante y humorista, un punto ácido y pesimista: el alpujarreño "martínmorales". Dura hasta el 10 de diciembre.

martínmorales (ABC 23/2/2010)

viernes, 6 de octubre de 2017

Artur Mas: la independencia y los bancos

Artur Mas: «Cataluña no está lista para la “independencia real”»



No se pierdan ahora este enlace, con el trilero ejerciendo de pitoniso, en un estilo que recuerda mucho al de Pujolone:

Artur Mas, en el 2015: "Los bancos no se irán de Catalunya"




Noche de luna llena: escuchemos a Cat Stevens

En una noche así, vivida desde los campos ibicencos, ¡qué mejor que recordar aquella mágica canción de Cat Stevens!


Jussara de Oliveira (1979) / (Colección privada)

Se está muy tranquilo aquí, probablemente más que allí. El esquema del plan de ayer ha sido sencillo:

  • Por la mañana, rocío. Un poco más tarde, discretas gestiones relacionadas con el (exiguo) pastuqui, ya saben de qué va el tema.
  • Al mediodía, playuqui, que está divina. Como en agosto G.U. no fue ni un solo día (no le gustan nada las multitudes), ahora aprovecha lo que puede.
  • Por la tarde, una siestecita y paseo por los campos; uno no quisiera ser labrador, duro trabajo y mal pagado, aunque a veces se siente tentado: están que resplandecen de olor, de luz y de color.
  • Y, por la noche, una luna llena llena de magia, como hacía tiempo que no disfrutaba.

A uno no le gustan nada los follones, las proclamas, ni las banderas. Por eso seguirá aquí mientras pueda (podrá poco), disfrutando de estas cortas vacaciones, esperando que no sean como "las largas vacaciones del 36", dicho sea un poco en broma, aunque una buena compañera y sin embargo amiga le replica, siguiendo el hilo, "¡Estamos en el 34!".

[Modesto homenaje a un facha peligroso: Joan Manuel Serrat y su "Cançó de bressol"]

jueves, 5 de octubre de 2017

Ponç Puigdevall y el fascismo autóctono

Ponç Puigdevall (no Puigdemont, ojo) es un excelente crítico literario y un novelista sólido. Un tipo "leído y escribido", por tanto. Está claro, por eso mismo, que es imposible confundirlo con el otro. Tiene en Quadern de EL PAÍS una columna titulada Provocacions, en la que interviene una vez al mes. Y ese título no es para menos, ya que está claro que a Puigdevall le gusta tocar els collons.

Este es caso del artículo que publica hoy, que traducimos del catalán. Se titula "Un feixisme nostrat"  y "tira con bala", como diría un pariente de un servidor. En él dice cosas que pocos se atreven a expresar en público. Ya tenemos otro 'faccioso' más. ¡Ándate con ojo, Ponç!, porque eso de feixista no les gusta nada que se les aplique a quienes tanto lo usan para insultar a Marsé, Serrat, Coixet y un largo etcétera.


«No es de extrañar que el apoyo internacional que ha recibido el nacionalismo catalán provenga del dictador Maduro, de ETA, del ultraderechista Nigel Farage, de figuras siniestros como Edward Snowden y Julian Assange, un traidor y un prófugo vinculados al patrocinio de Putin: es lo que ocurre cuando, desde la Generalitat, se elabora una maquinaria política que contiene todos los rasgos distintivos del fascismo.

El aparato propagandístico del régimen, TV3 y prensa afín, se inventa una lengua nueva —"expolio fiscal", "derecho a decidir", "DUI"— con el propósito de mentir y negar evidencias; y la ANC, un parapartido político, se encarga de la coreografía del espectáculo, de la cursilería, del suministro del gesto operístico de la fanfarronería. Los diputados aprueban unas leyes espurias, con el objetivo de crear una anomia y conseguir que la confusión y la mutua contradicción entre las normas originen una enorme desorientación en la conducta de la masa. Se cierra el Parlamento, y, como un rito de poder, se incita a la militancia comprometida con el nacionalismo a que ocupe la calle con la apariencia de un ejército pacífico: se exige de manera atormentada, enfurecida y apasionada la renovación de la nación. La clase media cree pertenecer así a la élite nacional, y no son pocos los individuos que experimentan un cambio de piel y, mientras proclaman consignas y cantan los éxitos de Lluís Llach "Els segadors", un himno algo violento, creen que ya son tan héroes y mártires como los antepasados que se enaltecieron durante el año del centenario de 1714. 

Todo esto, evidentemente, no habría sido posible si a lo largo de 23 años Jordi Pujol no hubiera seguido al pie de la letra los consejos del déspota Federico el Grande de Prusia y no se hubiera esforzado, también, en convertir a Cataluña en un "Estado Jardinero": había que "plantar" y "cultivar" "seres humanos saludables", y la manipulación de la "memoria histórica", el adoctrinamiento televisivo y la formación de un espíritu nacional en la escuela fueron las herramientas de manual más eficaces. Al poco tiempo, España ya era la amenaza exterior.

No es de extrañar que una de las características del fascismo que reproduce el "de la nostra terra" haya sido la preocupación obsesiva por el declive, la humillación y el victimismo de la comunidad. O que se haya repetido hasta la saturación que toda manifestación nacionalista era una reivindicación "festiva, lúdica y familiar": el fascismo siempre se basa en una actitud vitalista, enérgica y pura. O pretender crear un nuevo orden nacional basado en la reforma moral y espiritual del pueblo: los discursos delirantes de Junqueras, que a estas alturas aún no se sabe si es más cobarde que mentiroso, o al revés, siguen esta línea.


Como buen fascismo, el autóctono nuestro también tiene el inconveniente de que no se tolere la crítica, considerada de escasa calidad democrática, y que quien se atreva a poner en duda el tótem sea crucificado enseguida».


"Usted tiene la culpa de todo"

Hace cuatro años todo el mundo, muy indignado, tocaba las bocinas cuando pasaba por delante de casa de Pujolone, en la Ronda del general Mitre. Ahora, si osas pitarle... ya eres un facha más. Es la historia, hermanos...

Pujolone y la madre superiora votan el el tupper chino
«Llevábamos cierto tiempo sin saber nada de esa adorable pareja de abuelitos que componen Jordi Pujol y Marta Ferrusola cuando una foto de ambos yendo a votar el domingo pasado nos recordó que seguían vivos y dispuestos aún a dar mucha guerra. En el colegio electoral, por llamarlo de alguna manera, nadie les insultó ni les recordó que eran unos golfos apandadores que se han pasado la vida ordeñando a la patria en su propio beneficio, nadie se acordó de que el uno evadía impuestos mientras creaba la estructura mafiosa del 3% ni de que la otra había criado a una camada de delincuentes financieros. Se les trató como lo que realmente son: los padres de la patria.

El business friendly Artur Mas muestra satisfecho su voto
Y es que esta Cataluña que ahora disfrutamos se la inventaron ellos hace casi cuatro décadas. El lema de Pujol era, como todos sabemos, primer paciencia, després independència. A él le tocó la paciencia y a su más reciente sucesor, la independencia. Y en su condición de visionario y principal fabricante del paisito que ahora tenemos --ayudado por presidentes españoles miopes y cortoplacistas--, fue a votar con la satisfacción del deber cumplido: Cataluña ya está partida en dos y el odio al vecino se disfraza de democracia de la buena. ¡Misión cumplida, señor Pujol! La Cataluña con la que usted soñaba ya existe. Lo suyo sí ha sido astucia y no lo del pobre Artur Mas.

La independencia, además de un sueño largamente anhelado, es también para la familia Pujol el mejor camino hacia la impunidad. Ya han dicho los secesionistas que se declarará una amnistía para todos los mangantes con coartada patriótica, cuyas trapisondas se olvidarán en aras de la concordia entre oprimidos. Otro motivo de peso para que los Pujol se acerquen a votar, por viejos y achacosos que estén (que lo están). Les preocupa el futuro de sus hijos, y entre acabar en el trullo o poder seguir delinquiendo por el bien de Cataluña, no hay color. La anunciada amnistía también beneficiará al Astut, a Quico Homs y puede que hasta al mayor Trapero, pues todos somos catalanes, y entre compatriotas no vamos a discutir por cuestiones de dinero, corrupción o servilismo paellero, ¿verdad?


Algunos lamentamos que el principal responsable de la Cataluña actual sea un estafador físico y moral que se ha salido con la suya gracias a la complicidad, desidia o estupidez de sus coetáneos. Pero nuestra opinión no le importa a nadie porque ni siquiera se nos considera catalanes de verdad: la Cataluña actual, como todo el mundo sabe, es binaria y se divide en independentistas y fachas».


miércoles, 4 de octubre de 2017

Tom Petty, hasta el último suspiro

Mientras por Cataluña andábamos haciendo el capullo (ya saben), este 'monstruo' daba el que sería su último concierto.

(DEP, Tom Petty)

[Hollywood Bowl / 25.09. 2017]